Los agentes le practicaron maniobras de reanimación durante el traslado urgente al hospital, donde el menor evoluciona favorablemente
Agentes de la Policía Municipal de Alcorcón han salvado la vida de un bebé de 18 meses que había dejado de respirar tras sufrir un posible atragantamiento, cuando sus padres intentaban llegar de urgencia al hospital en su propio vehículo.
Los hechos ocurrieron el martes por la noche, cuando una patrulla circulaba por la avenida de Las Retamas y observó cómo un coche se aproximaba a gran velocidad, con las luces de emergencia activadas, dando ráfagas y tocando el claxon de forma insistente. Los agentes se detuvieron de inmediato y del vehículo bajaron dos padres visiblemente desesperados, con el bebé en brazos, alertando de que el pequeño no respiraba.
Tras comprobar las constantes, los policías confirmaron que el menor no respiraba y comenzaron maniobras de desobstrucción. Al no obtener respuesta, y ante la gravedad de la situación, se activó un traslado urgente al hospital, con el coche patrulla abriendo paso mientras uno de los agentes se subió al vehículo familiar con el bebé.
Durante el trayecto, el agente inició maniobras de reanimación cardiopulmonar con el menor sobre su regazo. A la llegada al hospital, el bebé comenzó a respirar con dificultad y, ya en el interior del centro sanitario, rompió a llorar, señal inequívoca de que había recuperado la respiración.
Los sanitarios continuaron con la atención del menor, que quedó ingresado para la realización de pruebas, evolucionando favorablemente. Los padres, profundamente emocionados, agradecieron la rápida y decisiva intervención policial que resultó clave para salvar la vida de su hijo.