Ángel Viveros ha anunciado que se reserva el derecho a emprender acciones legales, pero mantiene a las ediles en el Gobierno
Ángel Viveros ha descartado por ahora apartar de sus funciones a las concejalas de Más Madrid tras el comunicado en el que solicitaban su dimisión. El regidor ha explicado que no tomará decisiones «en caliente» y que ambas seguirán formando parte del Ejecutivo local y asistiendo a las Juntas mientras analiza la situación.
El alcalde sí ha marcado una línea clara respecto a las acusaciones contenidas en ese texto. Ha calificado de «radicalmente falsas» las referencias a supuestas conductas de abuso de poder y ha dejado claro que se reserva el derecho a acudir a la vía judicial por ese motivo.
El regidor, que ha comparecido este jueves ante los medios, ha defendido que ha mantenido reuniones con portavoces y concejales para sacar adelante presupuestos y otros asuntos municipales, rechazando así la idea de una falta de diálogo. También ha apuntado a la situación interna de Más Madrid como detonante de la crisis política abierta en el municipio.
En paralelo, ha anunciado una reorganización de competencias dentro del Gobierno local. Asumirá directamente las áreas de Residuos y Parques y Jardines y trasladará Seguridad Ciudadana a la concejala socialista Macarena Orosa.
Más Madrid Coslada, en su comunicado, sostenía que Coslada atraviesa un «bloqueo político» y un «deterioro de la vida urbana» consecuencia de un «modelo de gobierno agotado». La formación vincula esta situación al estado del mantenimiento urbano, la limpieza y la percepción vecinal en distintos barrios.
El texto también mencionaba la falta de políticas ambiciosas en vivienda, compromisos pendientes con trabajadores municipales y un clima laboral deteriorado. Además, acusa al alcalde de haber tolerado «trato vejatorio, hostigamiento y abuso de poder», afirmaciones que Viveros ha rechazado de forma tajante.
Más Madrid concluía que ha planteado propuestas para mejorar barrios y servicios, pero que la falta de entendimiento ha convertido el Ejecutivo en «un espacio bloqueado», por lo que considera necesario «un cambio profundo en la manera de gobernar y un nuevo liderazgo».