Más de 80 ancianos y trabajadores de una residencia de Alcalá de Henares protagonizan un calendario solidario disfrazados de personajes de Disney
36 residentes y 51 trabajadores de la residencia de ancianos Ballesol de Alcalá de Henares llevan cuatro años protagonizando calendarios solidarios para la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). A diferencia de otras iniciativas de este tipo, los propios residentes, familiares y trabajadores confeccionan cada traje, se maquillan, disfrazan y posan emulando a cantantes, grupos musicales, actores… hasta personajes de Disney.
Sobre alguna de estas películas se han basado estas personas mayores que no han dudado este año en disfrazarse de personajes de 101 Dálmatas, La Sirenita, Los siete enanitos o Peter Pan. Durante dos mes y medio residentes y trabajadores de este centro de Alcalá de Henares se encargaron de confeccionar cada disfraz.
«Desde el maquillaje facial simulando cada personaje de Disney hasta las costuras de cada traje, pasando de la lycra negra de Maléfica al pijama de algodón para dar vida a Perdita y Pongo en 101 dálmatas, todo hecho a mano», explican los residentes.
La iniciativa surgió hace cuatro años tras compartir las historias y experiencias de residentes, familiares y trabajadores de Ballesol Alcalá de Henares con el cáncer. Desde entonces cada año han vendido 250 calendarios solidarios. Con el de 2023 se han recaudado casi 3.000 euros que irán destinados a «mejorar la vida de las personas y familias con cáncer al igual que impulsar los programas de prevención, el acceso a tratamientos y la investigación», se comprometen los protagonistas de esta iniciativa.
En los grupos de análisis con los que han trabajado los diferentes departamentos (psicología, médico, terapia ocupacional, animación sociocultural) de la residencia de ancianos de Alcalá de Henares se ha constatado que «aquellos residentes que participan en actividades sociales mejoran su bienestar personal».
Pese a que desde la Asociación Española contra el Cáncer se recuerda que en el futuro habrá más casos de cáncer y más graves, con ayudas como la de este grupo de ancianos y trabajadores de la residencia, la inversión en aumentar la prevención del cáncer y los programas de detección precoz es posible. Por ello, y en este contexto, el objetivo es que en 2030 la supervivencia frente al cáncer llegue al 70%, señalan desde la residencia.