La Taberna San Isidro de Alcalá de Henares, en la Ruta del Cocido Madrileño 2026
La Taberna San Isidro de Alcalá de Henares participa en esta edición, que se celebra del 15 de febrero al 31 de marzo, con una propuesta pensada para quienes buscan el cocido “como debe ser”: servido en tres vuelcos y con protagonismo para el caldo, la legumbre y el conjunto de carnes.
En el caso del establecimiento complutense, el plato se ofrece en horario de comidas los martes y jueves, con un precio cerrado de 18,50 euros. La cifra lo sitúa entre las opciones más asequibles dentro de una ruta en la que los precios suelen moverse, según la organización, entre los 18 y los 30 euros aproximadamente.
La edición de 2026 llega, además, en un momento de especial atención para este guiso tradicional, después de que el cocido madrileño haya sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) como Patrimonio Inmaterial por la Comunidad de Madrid, un reconocimiento que subraya su peso social y gastronómico.
En la Ruta del Cocido Madrileño
La Ruta del Cocido Madrileño es un evento que reúne a amantes de la buena mesa y de la tradición culinaria, destacando uno de los platos más representativos de nuestra región: el cocido madrileño. Este evento es una oportunidad única para disfrutar de esta delicia gastronómica en algunos de los restaurantes más reconocidos.
Fiel a la costumbre, la Taberna San Isidro presenta el cocido a tres vuelcos, cuidando el fondo, el punto del garbanzo y el equilibrio entre carnes y verduras. En su propuesta destacan materias primas seleccionadas, con mención especial a los garbanzos de Fuentesaúco, y una elaboración pensada para disfrutar como manda la tradición.
La 16ª edición de la Ruta del Cocido Madrileño se celebra hasta el 31 de marzo de 2026. Durante mes y medio, más de 30 restaurantes de distintos puntos de la Comunidad de Madrid —y también de Toledo y Segovia— ofrecen este plato estrella de nuestra gastronomía.
Lo fundamental para un buen cocido
Un cocido que se recuerda no sale de un truco secreto, sino de tres claves bien hechas:
- Un caldo con fondo (la base de todo): huesos y carnes que aporten sabor sin disparar la grasa, fuego lento y tiempo. Espumar y desgrasar durante la cocción ayuda a que el primer vuelco llegue limpio, fragante y con cuerpo
- Garbanzo de calidad y bien tratado: importan el tamaño, la piel fina y esa cremosidad que aparece cuando está en su punto. Bien hidratado y cocido con cuidado para que quede tierno pero entero; si se rompe, la textura del plato pierde armonía.
- Orden y tiempos (el ritual del cocido): servir por vuelcos no es pose. Hace que cada parte brille por separado —sopa, legumbre y verduras, y carnes—. Un breve reposo antes de sacar a mesa termina de asentar sabores y mejora el conjunto.
Más información en https://tabernasanisidro.com/ y en https://rutadelcocidomadrileño.com
Este contenido forma parte de una colaboración comercial.