Guadalajara pone fin a 30 años de vertidos de toallitas al río Henares con un nuevo sistema de retención

El Ayuntamiento ha instalado un sistema que retiene hasta el 95 % de los residuos en el aliviadero del Alamín.

Representantes municipales junto al nuevo sistema de retención de residuos en el aliviadero del Alamín. AYUNTAMIENTO DE GUADALAJARA
Representantes municipales junto al nuevo sistema de retención de residuos en el aliviadero del Alamín. AYUNTAMIENTO DE GUADALAJARA

El Ayuntamiento de Guadalajara ha puesto fin a un problema histórico con la instalación de un sistema de retención de residuos sólidos en el aliviadero del Barranco del Alamín, una actuación destinada a proteger el río Henares a su paso por la ciudad.

La intervención ha consistido en la colocación de un filtro de gruesos que evita que toallitas, plásticos y otros desechos arrastrados por el colector durante episodios de lluvias intensas acaben en el cauce. La actuación ha supuesto una inversión municipal cercana a los 50.000 euros, a través de Guadalagua, concesionaria de la gestión del ciclo del agua en Guadalajara.

El tercer teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras, Santiago López Pomeda, ha destacado que se trata de «una medida aparentemente sencilla, pero de enorme trascendencia medioambiental y de sostenibilidad, que da respuesta a un problema histórico y refuerza el compromiso de la alcaldesa, Ana Guarinos, con el cuidado de nuestras infraestructuras y del entorno natural».

Además, ha subrayado que esta actuación se enmarca en un plan global de inversiones en infraestructuras hidráulicas que ya se están ejecutando en distintos puntos de la ciudad, recordando la nueva depuradora de Iriépal, las obras del colector de la calle Salazaras y los sistemas de alcantarillado en los barrios de Manantiales y Chopera, entre otras.

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, ha explicado que el sistema actúa como un peine retenedor y un conjunto de mallas capaces de capturar hasta el 95 % de los residuos sólidos, especialmente toallitas húmedas, que generaban un grave impacto ambiental en las riberas del río.

Alguacil ha señalado que «con esta actuación ponemos fin a un problema medioambiental que arrastrábamos desde hace más de 30 años», y ha avanzado que el sistema contará con un mantenimiento periódico para garantizar su correcto funcionamiento tras episodios de lluvias torrenciales.

El edil también ha anunciado una segunda limpieza intensiva del río Henares que se extenderá desde el puente de Julián Besteiro hasta la zona de Los Manantiales, completando así el tramo urbano. En la anterior actuación se retiraron más de 250 toneladas de residuos.

Por último, el Ayuntamiento ha realizado un llamamiento a la concienciación ciudadana, recordando que las toallitas húmedas y otros productos similares no son biodegradables y no deben arrojarse al inodoro, ya que acaban generando graves problemas medioambientales. En este sentido, el Consistorio pondrá en marcha campañas informativas para fomentar un uso responsable y proteger el río como espacio natural, de ocio y disfrute para la ciudadanía.