Unos padres de Azuqueca denuncian que su hijo sufre acoso escolar desde hace más de un año

La dirección del centro da el caso por cerrado.

«Tenemos pruebas. No pueden decir que mi hijo no ha sufrido acoso». Así de tajante se muestra el padre de un alumno de primero de la ESO que cursa estudios en el Instituto de Enseñanza Secundaria Arcipreste de Hita de la localidad de Azuqueca de Henares (Guadalajara) ante lo que considera una omisión de socorro a su hijo por parte de la dirección del centro.

Tales declaraciones las ha realizado junto a su esposa una entrevista exclusiva para El Heraldo del Henares en la que ambos reconocen que, ya desde el curso pasado, el menor estaba siendo acosado por otro alumno y que los docentes del centro tenían conocimiento de tales hechos.

«Uno de los niños en sexto le pegaba, le insultaba y le inculpaba de cosas que no había hecho; nos lo dijo un profesor. No le dimos importancia… Eso son cosas de niños; lo que siempre se dice», afirma la madre.

El paso a la enseñanza secundaria trajo consigo un cambio en el carácter del niño que le llegó a afectar tanto en lo personal como en lo académico, por lo que sus padres llegaron a pedir cita hasta en dos ocasiones con la tutora del menor, que no les reconoció la realidad por la que estaba pasando a pesar de ser conocedora de la misma.

«Tuve dos reuniones con su tutora… Las dos tutorías clavadas. La tutora tenía conocimiento y, cuando fui a hablar con ella, no me dijo nada más que mi hijo estaba raro, estaba nervioso, estaba alterado y que algo le pasaba» argumenta el padre.

Tal y como declaran los padres, la tutora del muchacho ya había tenido que mediar entre este y los dos compañeros que le están molestando desde que comenzó el curso.

«Le han seguido pegando, insultando y amenazando. A la salida del instituto le perseguían insultándole. Uno de ellos le pegó un puñetazo, otro de ellos le cogió del cuello… Y así todos los días«, afirman.

El hecho que terminó de disparar las alarmas fue la amenaza que uno de estos dos alumnos le hizo, navaja en mano, al menor acosado.

«Le quisieron culpar de todo lo que no hizo y él dijo que se lo iba a decir a la jefa de estudios. Uno de ellos le amenazó diciéndole que le iba a rajar, enseñándole una navaja dentro del instituto», detalla el padre.