Cae en Madrid una red que usaba a indigentes para comprar coches de alta gama con identidades robadas

Vehículos de alta gama recuperados por la Policía Nacional en la operación. POLICÍA NACIONAL
Captaban a personas vulnerables, les pagaban 1.000 euros y utilizaban documentación falsificada para adquirir vehículos que luego vendían en Europa.

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la compra fraudulenta de vehículos de alta gama mediante identidades usurpadas para su posterior venta en distintos países europeos. En la operación han sido detenidas 30 personas y se han recuperado 28 turismos valorados en 1.260.000 euros.

La investigación se inició a comienzos de 2025 tras la denuncia de una financiera que detectó irregularidades en la adquisición de un vehículo, en la que se había utilizado un documento de identidad usurpado.

La organización estaba dirigida por una pareja asentada en la Comunidad de Madrid. El varón se encargaba de captar a personas en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas indigentes o con problemas de adicción, a quienes ofrecían 1.000 euros a cambio de colaborar. Estas personas facilitaban su imagen para la elaboración de documentos falsificados y acudían posteriormente a recoger los vehículos en concesionarios.

En esos documentos figuraba la fotografía de los captados, pero con los datos personales de terceros cuyas identidades habían sido previamente usurpadas. La mujer, considerada la principal responsable del entramado, dirigía la operativa y daba instrucciones precisas sobre cómo actuar en caso de que se detectara la falsedad de la documentación.

Los cabecillas accedían a bases de datos para obtener información personal de las víctimas y contaban con un laboratorio en su propio domicilio donde elaboraban documentos de identidad falsificados de gran calidad. Además, falsificaban nóminas y otros documentos necesarios para formalizar las financiaciones.

Para mejorar la apariencia de quienes retiraban los vehículos, la organización reservaba habitaciones de hotel donde podían asearse y vestirse con ropa elegante. Incluso utilizaban pelucas, gafas o bigotes para modificar su aspecto y asemejarse a las identidades suplantadas.

Durante la recogida de los coches utilizaban teléfonos móviles adquiridos exclusivamente para esta actividad, a través de los cuales recibían instrucciones sobre la identidad que debían asumir y los datos que debían conocer. Los líderes realizaban labores de contravigilancia en las inmediaciones de los concesionarios para asegurar que la operación se completaba sin incidentes.

Posteriormente, los vehículos eran trasladados a países como Francia, Alemania o Rumanía, donde eran vendidos a un precio inferior al de mercado para dificultar su rastreo.

En la operación se realizó un registro en Ciempozuelos, donde se intervinieron teléfonos móviles, ordenadores, joyas valoradas en 34.000 euros, 7.000 euros en efectivo y 32 documentos de identidad falsificados.

Los detenidos —23 en Madrid y el resto en Francia, Lleida, Albacete, Plasencia y Guadalajara— han pasado a disposición judicial como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, falsificación documental, estafa, usurpación del estado civil y apropiación indebida. Dos de ellos han ingresado en prisión.