Hallan en la R-2 el cuerpo de Orlinda, la mujer desaparecida en el aeropuerto de Barajas hace casi un año
El cuerpo fue hallado de forma fortuita por operarios de la vía cuando realizaban labores de desbroce en una zona de difícil acceso.
El cuerpo de Orlinda, la mujer colombiana de 63 años desaparecida hace casi un año durante una escala en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, fue hallado a finales del pasado mes de marzo en las inmediaciones de la R-2, a la altura del kilómetro 7,5, según se ha conocido este miércoles tras la información adelantada por El Mundo, que posteriormente han confirmado fuentes policiales.
El hallazgo se produjo de forma fortuita por operarios de la vía cuando realizaban labores de desbroce en una zona de matorral de difícil acceso, situada a unos seis kilómetros del aeropuerto.
El cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que indica que llevaba bastante tiempo en el lugar.
A falta de la confirmación definitiva por ADN, la Policía Nacional ya ha comunicado a la familia que, con toda probabilidad, se trata de la mujer desaparecida. Sus allegados han reconocido la ropa y los objetos personales hallados junto al cuerpo.
La investigación descarta una muerte violenta. Según las pesquisas, la mujer, que padecía demencia, se desorientó durante una escala en la Terminal 4, donde hacía tránsito entre Ibiza y Colombia, y salió al exterior del aeropuerto tras un descuido de su acompañante y del asistente aeroportuario.
Las cámaras la captaron por última vez en una rotonda cercana al aeropuerto, aparentemente intentando detener un vehículo. A partir de ese momento, inició un recorrido sin rumbo campo a través, atravesando terrenos complicados durante varios kilómetros hasta, presumiblemente, desplomarse en las proximidades de la R-2, donde ha sido finalmente localizada.
Durante meses, la Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de búsqueda con unidades caninas, drones y medios aéreos, sin lograr dar con ella. La Policía Judicial, que se encarga de la investigación, está a la espera de la confirmación genética para poder cerrar el caso como una muerte accidental.