Incautan más de 600.000 juguetes falsificados de ‘Stranger Things’ en naves de Parla, Getafe y Fuenlabrada
Agentes de la Policía Nacional han incautado más de 600.000 juguetes falsificados de marcas vinculadas a producciones audiovisuales de plataformas de ‘streaming’, la mayoría de la popular serie ‘Stranger Things’. Los artículos intervenidos presentaban una calidad muy inferior a la de los productos originales y podían suponer un riesgo para los consumidores, especialmente para los menores.
La investigación se inició el pasado mes de febrero después de que los agentes detectaran envíos sospechosos procedentes de China. Las partidas llegaban con documentación irregular y datos de identidad y contacto falsos, lo que dificultaba cualquier actuación policial y despertó las primeras sospechas de los investigadores.
La primera intervención permitió interceptar 72 cajas con productos relacionados con una conocida producción audiovisual internacional. Los artículos mostraban acabados de muy baja calidad y no cumplían las garantías mínimas de seguridad exigidas para su comercialización en el mercado europeo.
A partir de esa actuación, los investigadores lograron identificar a la destinataria de la mercancía y localizar el centro de almacenamiento en una nave industrial situada en Parla, que actuaba como punto neurálgico de la actividad.
La explotación de la investigación dio paso a cinco inspecciones simultáneas en naves de Parla, Getafe y Fuenlabrada. El balance final revela la magnitud del entramado: más de 25 toneladas de productos falsificados que suman más de 600.000 artículos, entre ellos peluches, llaveros y otros objetos de diversa índole, todos ellos reproducciones no autorizadas de marcas y contenidos de gran proyección comercial.
Las pesquisas también se ampliaron posteriormente a varias empresas logísticas, donde los agentes intervinieron otras 36 cajas con más de 16.000 artículos adicionales vinculados a los mismos responsables.
Según la investigación, además del perjuicio económico para los titulares de los derechos de propiedad industrial, estos productos entrañaban un riesgo real para la salud, ya que muchos de los juguetes estaban fabricados con materiales frágiles y piezas de pequeño tamaño que podían desprenderse con facilidad, con el consiguiente peligro de asfixia o intoxicación, especialmente entre los menores.
La operación culminó finalmente con la detención de dos personas, el arrendatario del centro de almacenamiento de Parla y la encargada de recepcionar los pedidos. Ambos han pasado a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de un delito contra la propiedad industrial.