Las protestas contra el Gobierno se extienden a otros barrios de Madrid 

Comenzaron en el barrio de Salamanca y se han extendido a Aravaca, Pinar de Chamartín y Chamberí.

Las protestas contra el Gobierno de Sánchez por la gestión de la crisis del coronavirus se han extendido a otros barrios de la capital, unas protestas que empezaron el domingo por la noche de forma espontánea en la calle Núñez de Balboa y sus alrededores, y continuaron en ese punto lunes, martes y miércoles sin indigentes.



Este pasado miércoles, la cacerolada y concentración pacífica del barrio de Salamanca, se ha replicado en el barrio de Aravaca.



Y también se ha extendido a los barrios de Pinar de Chamartín y Chamberí donde los manifestantes, ataviados con banderas de España, aprovecharon los paseos permitidos de 20 a 23 horas para gritar «Gobierno, dimisión».



Reacciones políticas

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que se puedan hacer caceroladas «cumpliendo las medidas del estado de alarma», porque «es una forma pacífica de protesta que inauguró Podemos contra su majestad el rey».

En este sentido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado que el Gobierno central está «aprovechando la mayor crisis que ha vivido la historia reciente para imponer un mando único dictatorial» y ha avisado a Unidas Podemos en el Pleno de la Asamblea de Madrid que «esperen a que la gente pueda salir a la calle porque lo de Núñez de Balboa les va a parecer una broma».

La Delegación del Gobierno, por su parte, prepara un dispositivo especial en el centro para evitar aglomeraciones conforme a lo dispuesto en el estado de alarma, ha avanzado el delegado, José Manuel Franco, este jueves en la SER.