Liberada una menor de 15 años explotada sexualmente en Madrid que atendía hasta 100 llamadas de clientes al día

La Policía Nacional ha detenido a once personas y ha desarticulado dos organizaciones criminales dedicadas a la explotación sexual de mujeres en situación económica precaria.

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La Policía Nacional ha detenido a once personas en tres operaciones diferentes contra la explotación sexual de mujeres en situación económica precaria en Madrid. Dos de los arrestados han ingresado en prisión, según ha informado este lunes la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

En una de las actuaciones, los agentes liberaron a una menor de 15 años que era explotada y obligada a gestionar citas y atender llamadas de clientes utilizando cuatro teléfonos móviles. Según la investigación, podía llegar a recepcionar hasta 100 llamadas al día, en las que informaba a los clientes de los precios, formas de pago y servicios sexuales.

La investigación comenzó en octubre de 2025 tras la denuncia de una víctima que aseguró haber sido trasladada desde su país de origen para ejercer la prostitución. Una vez en España, comenzó a sufrir un trato degradante y condiciones de explotación sexual.

Según la Policía Nacional, las víctimas eran captadas en el extranjero mediante falsas promesas de trabajo y, al llegar a España, contraían una deuda de 10.000 euros que debían saldar ejerciendo la prostitución. Las organizaciones imponían normas estrictas y mantenían un control permanente sobre las mujeres.

Los investigadores sostienen que las mujeres eran vigiladas mediante cámaras de videovigilancia y amenazadas con prácticas de santería para coaccionarlas. Además, eran obligadas a consumir sustancias estupefacientes y a mantener relaciones sexuales sin protección, llegando algunas a contraer enfermedades de transmisión sexual.

En otra de las operaciones, los agentes liberaron a cuatro mujeres más en un piso de Madrid. Según la investigación, las víctimas debían trabajar los siete días de la semana y se enfrentaban a multas de hasta 100 euros si llegaban tarde o no acudían incluso estando enfermas.

La Policía también detectó otro prostíbulo en Madrid donde las mujeres eran captadas a través de páginas web eróticas. Los clientes accedían a los domicilios mediante códigos para abrir la puerta y podían utilizar bonos con ofertas «sin límite de tiempo».

En total, las operaciones han permitido liberar a once víctimas y desarticular dos organizaciones criminales vinculadas a delitos de trata de seres humanos, blanqueo de capitales y organización criminal relativos a la prostitución.