Madrid estrena esta noche un nuevo autobús nocturno entre Avenida de América y el aeropuerto de Barajas
La nueva línea N32 conectará cada madrugada el intercambiador con las terminales y refuerza la red de ‘búhos’ de la EMT.
Madrid incorpora desde esta noche una nueva línea nocturna de autobús que unirá las inmediaciones del intercambiador de Avenida de América con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Se trata de la N32, que pasa a formar parte de la red municipal de ‘búhos’ y ofrecerá servicio diario.
Según ha informado el Ayuntamiento, esta conexión nace como alternativa de transporte, especialmente pensada para los trabajadores que desarrollan su actividad en el aeropuerto durante la franja nocturna.
La línea N32 funcionará con el mismo sistema tarifario que el resto de líneas de la EMT. Circulará todos los días de la semana con una frecuencia de 35 minutos de domingo a jueves y de entre 17 y 18 minutos los viernes y sábados.
La primera salida desde Avenida de América será a las 00:15 y la última a las 05:30 horas. En sentido contrario, desde la T4, el primer servicio partirá a las 00:10 y el último a las 05:25 horas.
El recorrido arrancará en la nueva parada situada en Avenida de América, 12, continuará por la A-2 con parada en Canillejas y llegará a las terminales 1, 2 y 3, donde efectuará parada en cada una. Después seguirá por la avenida de Logroño, con tres paradas adicionales, hasta finalizar en la Terminal 4.
En dirección aeropuerto contará con siete paradas intermedias y, en sentido contrario, con ocho. Para cubrir el servicio se asignarán dos autobuses estándar propulsados por GNC en días laborables y cuatro los viernes y sábados.
Con esta incorporación, EMT Madrid gestiona actualmente 31 líneas nocturnas que conectan el centro con distintos barrios de la capital.
La implantación del servicio nocturno de autobuses en Madrid se remonta al 1 de octubre de 1974, cuando comenzó a dar cobertura a quienes debían desplazarse de madrugada por motivos laborales y también a quienes lo hacían por ocio nocturno.
Desde entonces, la red de ‘búhos’ —denominados así porque en sus inicios se promocionaban como ‘buhobuses’, en alusión a la semejanza entre sus faros y los ojos de esa ave— ha ido ampliándose y adaptándose al crecimiento de nuevos barrios y núcleos residenciales en la ciudad.
En la actualidad, Madrid es la ciudad española con mayor número de rutas nocturnas, por delante de Valencia, con 23, y Barcelona, con 20.