Una segunda mujer denuncia a Íñigo Errejón por violación y pide protección judicial

Íñigo Errejón en un acto de Sumar, en una imagen de archivo. SHUTTERSTOCK.
La supuesta víctima ha solicitado constituirse como testigo protegido tras presentar denuncia en una comisaría de Madrid, según reveló el programa ‘Código 10’ de Cuatro.

Una mujer de «cierto reconocimiento público» ha denunciado al exparlamentario de Sumar Íñigo Errejón por un presunto delito de violación.

La información fue desvelada este martes por la noche en el programa ‘Código 10’ de Cuatro, donde intervino el abogado Alfredo Arrién, que representa a la denunciante y también a la actriz Elisa Mouliaá, quien previamente acusó al que fuera dirigente de Más Madrid por hechos similares.

Según explicó el letrado en el citado espacio televisivo, los hechos denunciados se habrían producido el 16 de octubre de 2021, apenas 24 días después de la presunta agresión denunciada por Mouliaá.

La segunda mujer sostiene que el exdiputado le introdujo los dedos en la vagina y posteriormente la penetró en contra de su voluntad.

De acuerdo con el relato difundido en el programa, ambos se encontraban en una fiesta donde habían consumido alcohol y cocaína y más tarde se dirigieron al domicilio de Errejón.

La denunciante afirma que, tras acceder a practicarle una felación ante su insistencia, él habría intentado penetrarla pese a su «oposición activa». En su declaración policial asegura que le susurró: «Si gritas, es peor. Si te resistes, es peor».

Ya en la vivienda, la mujer manifestó que no mantendría relaciones «sin preservativo». Sin embargo, siempre según su versión, el exdiputado la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y la penetró vaginalmente «por la fuerza sin mi consentimiento».

La denunciante ha acudido a una comisaría de Madrid para formalizar los hechos y ha solicitado constituirse como testigo protegido. Según su abogado, optaron por esta vía al no considerar garantizado el anonimato ni una protección especial en el primer contacto mantenido con la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM).

La mujer habría decidido denunciar ahora por el «miedo» a que su identidad pudiera filtrarse y afectar a su carrera profesional.