La sorpresa del Gregorio Marañón a una joven que lleva tres meses ingresada en el hospital
María celebró su 23 cumpleaños rodeada de sanitarios, familiares y amigos durante su recuperación en el centro madrileño.
María lleva más de tres meses ingresada en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid por una cirugía relacionada con la cardiopatía congénita con la que convive desde que nació. Durante su estancia en la planta de Cardiología, la joven recibió una sorpresa muy especial con motivo de su 23 cumpleaños.
Coincidiendo con el Día Mundial del Síndrome 22q11, que se celebra este 22 de mayo, el hospital ha querido dar visibilidad a esta enfermedad rara a través de la historia de esta paciente, diagnosticada de una deleción 22q11.2.
La iniciativa surgió a propuesta de la madre de María. Gracias a la favorable evolución clínica de la joven, que ya podía realizar salidas autorizadas al patio del hospital, los profesionales de Cardiología organizaron una fiesta sorpresa en la zona ajardinada frente al Centro Quirúrgico junto a familiares y amigos.
Los sanitarios también participaron en la celebración para garantizar que todo pudiera desarrollarse con seguridad. «Nos pareció una idea maravillosa y todos fuimos a una para poder darle esta sorpresa a María», ha señalado Javier Gómez, supervisor de Enfermería de Cardiología del Marañón. «Tan importante es cuidarles desde el punto de vista clínico como favorecer su estado anímico, especialmente en ingresos largos», ha añadido.
María ya había sido intervenida en el mismo hospital durante su infancia por una cardiopatía congénita compleja. Según ha explicado Juan Miguel Gil-Jaurena, jefe de Cirugía Cardíaca Infantil del centro, en aquella etapa se le implantó un conducto biológico que debía ser sustituido con el paso del tiempo.
«Ella y su familia sabían que serían necesarias sucesivas cirugías a lo largo de su crecimiento para recambiar estos conductos, que no crecen y pueden degenerarse», ha indicado el especialista.
El Hospital Gregorio Marañón atiende actualmente a alrededor de 165 pacientes con deleción o duplicación 22q11.2 dentro de su programa de Genética y Salud Mental. Para concienciar sobre esta enfermedad poco frecuente, el centro ha iluminado su fachada de color rojo.
El síndrome de deleción 22q11 es una enfermedad rara de origen genético causada por la pérdida de un fragmento del cromosoma 22 y puede provocar cardiopatías congénitas, alteraciones inmunológicas, dificultades en el desarrollo o problemas de salud mental, entre otras manifestaciones.