Buscan a un hombre de 42 años desaparecido en Torrejón tras salir de trabajar: «No sabemos absolutamente nada»
Carlos Andrés Mendoza fue visto por última vez en la zona de Las Fronteras y viajaba en un Peugeot negro.
Las autoridades y sus familiares buscan a Carlos Andrés Mendoza, un hombre de 42 años desaparecido en Torrejón de Ardoz, donde fue visto por última vez en la zona de Las Fronteras.
Según el cartel de búsqueda difundido para localizarle, mide 1,82 metros, tiene la piel morena, los ojos marrones y lleva barba. En el momento de su desaparición vestía ropa de trabajo oscura.
Además, se indica que circulaba en un Peugeot negro con matrícula 3341 FNS.
Su mujer, Mónica, ha explicado a MiraCorredor que Carlos salió de su casa en Soto del Henares para ir a trabajar el pasado lunes por la noche. «Entraba a trabajar a las 9 de la noche y salía a las 3 de la mañana», relata. Según le comunicó posteriormente uno de sus compañeros, tras finalizar la jornada trasladó a otro compañero en coche hasta Torrejón de Ardoz y ya nunca más se supo de su paradero.
Sin embargo, asegura que las versiones sobre el punto exacto donde fue dejado han variado. «Primero dijo que lo había dejado en su casa. Después aseguró que lo había dejado en la Avenida de Las Fronteras, junto al asador Castilla», explica.
Carlos trabaja instalando aire acondicionado junto a otros compañeros en distintos puntos de la Comunidad de Madrid. Aquella noche regresaban desde una zona de Atocha donde habían estado realizando trabajos. Su empresa tiene la sede en San Sebastián de los Reyes.
Desde entonces no han vuelto a saber nada de él. «No sabemos absolutamente nada», lamenta Mónica, que asegura que familiares y amigos han recorrido numerosas zonas en busca tanto de Carlos como del vehículo. «Ojalá viésemos el coche, aunque sea abandonado, lo que sea, pero no encontramos nada», señala.
La desaparición ya ha sido denunciada ante las fuerzas de seguridad. «Guardia Civil, Policía, ante todo», explica. Según cuenta, los investigadores mantienen contacto permanente con la familia para recopilar cualquier dato que pueda ayudar en la búsqueda.
Uno de los aspectos que más preocupa a sus allegados es que el teléfono móvil dejó de estar operativo. «Lo más preocupante es que el móvil aparece como si lo hubieran apagado», afirma.
Mónica reconoce que al principio pensó que podía tratarse de un retraso puntual. «Pensé que a lo mejor se había ido con algún amigo a tomar una cerveza y que ya llegaría, pero cuando no llegó empecé a preocuparme porque él nunca había hecho algo así», recuerda.
La preocupación aumentó cuando intentó contactar con él sin éxito. «Empecé a llamar a los amigos, empezamos a buscar por fuera y nada. Cuando vimos que ya no aparecía en WhatsApp, ahí me dio un pálpito y dije: voy a poner la denuncia porque eso no es normal», detalla.
La familia insiste en que se trata de una situación completamente fuera de lo habitual. «Esto se nos hace muy extraño», asegura.
Además, destaca la estrecha relación que mantenía con su hija de nueve años. «Sabía que tenía que llevar a la niña al colegio y recogerla. Lo de la niña era a rajatabla para él», afirma.