Juicio por el incendio mortal en la nave okupada de Torrejón

El duro testimonio de la madre de Esther, asesinada en Torrejón: «La maltrataba y la amenazaba de muerte»

La madre de Esther ha relatado ante el jurado una relación «bastante tormentosa», marcada por amenazas y agresiones, antes del incendio mortal de la nave okupada en Torrejón de Ardoz. 
Imagen de archivo del incendio mortal ocurrido en agosto de 2022 en la nave okupada de Torrejón de Ardoz. 112 COMUNIDAD DE MADRID
Imagen de archivo del incendio mortal ocurrido en agosto de 2022 en la nave okupada de Torrejón de Ardoz. 112 COMUNIDAD DE MADRID

La Audiencia Provincial de Madrid acoge estos días el juicio con jurado por el incendio mortal de una nave okupada en el barrio de San José de Torrejón de Ardoz, en el que fallecieron Esther, de 21 años, y su nueva pareja en agosto de 2022.

Visiblemente emocionada, la madre de la joven tomó la palabra ante el tribunal este lunes y reconstruyó la relación que su hija mantuvo durante más de dos años con Said E. A., uno de los tres acusados. Según recoge EFE, aseguró que el acusado «la maltrataba y la amenazaba de muerte» y definió la relación como «bastante tormentosa», con «agresiones verbales y físicas, mutuamente».

Explicó que Esther intentó romper en varias ocasiones, pero no lograba poner fin definitivo a la relación. La madre relató que presenció discusiones entre ambos y que en más de una ocasión intervino para llevarse a su hija a casa. También afirmó que la joven le contó que había sido maltratada, que en una ocasión le rompió una pierna y que la amenazaba de muerte.

Una amiga de la víctima declaró en la misma línea ante el jurado y aseguró que Esther le hablaba de insultos y agresiones graves, como haber sido arrojada por unas escaleras, lo que le provocó una lesión por la que tuvo que llevar escayola. «Quiso terminar la relación, pero nunca le dejaba», señaló.

En el banquillo se sientan junto a Said E. A. otros dos acusados, Benaissa B. y Zahir E. R. Sobre el primero, la madre manifestó que mantenía una mala relación con su hija y que en una conversación telefónica llegó a escuchar cómo decía que «la iba a matar algún día». El hermano y la hermana de Esther respaldaron su versión en la sala y confirmaron los episodios de amenazas y malos tratos.

En la vista también testificó la expareja de Zahir E. R., quien afirmó que al día siguiente del incendio recibió varias llamadas en las que él la amenazó. Según su relato, le advirtió que si la veía con otro hombre «le iban a hacer lo mismo que le habían hecho a esas personas» y le dijo que Said era «el principal implicado», aunque «estaban los tres juntos en el momento del incendio».

Los hechos se remontan a la madrugada del 20 de agosto de 2022, cuando los acusados habrían provocado deliberadamente el incendio en el interior de la nave donde se encontraban Esther y su nueva pareja. Ambos fallecieron por asfixia tras inhalar los gases tóxicos generados por la combustión. El principal acusado convivía desde hacía al menos dos años con la joven en el inmueble.

El Ministerio Público sostiene que durante la relación existieron episodios de violencia, amenazas de muerte y un comportamiento descrito como machista y posesivo. Tras conocer que Esther había iniciado una nueva relación, el acusado habría manifestado reiteradamente su intención de matarla. Según la Fiscalía, los tres procesados actuaron de forma concertada para provocar el fuego con la intención de acabar con la vida de ambas víctimas o siendo conscientes de que ese resultado podía producirse.

Este martes, los Bomberos de la Comunidad de Madrid han apuntado que el incendio pudo ser provocado, dada su gran virulencia y la presencia de varios focos en distintas plantas del inmueble.

El principal acusado permanece en prisión provisional desde septiembre de 2022, medida prorrogada en 2024 por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Torrejón de Ardoz. La Fiscalía solicita para él 60 años de prisión por dos delitos de asesinato, con las agravantes de parentesco y de género, y un delito de incendio. Para los otros dos acusados pide 55 años de cárcel.

Por su parte, la Comunidad de Madrid, que ejerce la acusación popular, reclama prisión permanente revisable para los tres, todos ellos de nacionalidad marroquí.