El último balance mantiene 39 heridos hospitalizados, 13 de ellos en la UCI, y eleva a 43 la cifra de desaparecidos
El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) suma ya 42 fallecidos tras recuperarse un nuevo cadáver. El balance oficial refleja además 39 heridos hospitalizados, 13 de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), y sitúa en 43 el número de personas desaparecidas.
Con esos datos sobre la mesa, y de manera inicial, la diferencia entre fallecidos y desaparecidos apunta a que solo faltaría por localizar un cadáver.
En plena investigación, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado que «todas las hipótesis están abiertas» sobre las posibles causas del descarrilamiento del tren de Iryo, con el que, 20 segundos después, chocó el Alvia de Renfe en el mismo punto. No obstante, ha descartado la posibilidad de un sabotaje.
«Todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas», ha repetido el ministro durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, remitiéndose al informe que elaborará la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que se encuentra en su fase «inicial».
En este sentido, ha recordado que la CIAF ha determinado que «será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en el taller la rodadura del Iryo».
Sobre el sabotaje, Marlaska ha señalado que «nunca se ha barajado esta posibilidad» y que el foco se ha centrado en cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario. «No me gustaría que llamáramos la atención en aquello que nunca ha habido ningún elemento que pudiera ni siquiera barajarse de inicio», ha subrayado, insistiendo en que «es el momento del rigor, no de la precipitación».
El ministro del Interior también ha defendido la independencia y la profesionalidad de la CIAF, asegurando que «no hay ninguna duda» sobre su independencia funcional, al estar recogida en la norma reguladora y por el funcionamiento demostrado en los últimos años. Según ha señalado, desde 2007 la CIAF ha analizado expedientes de 270 siniestros, y «nunca ha habido ninguna duda» sobre la profesionalidad y el carácter técnico de sus investigaciones, con el objetivo de determinar causas y evitar futuros incidentes.
Por otro lado, también este martes, los reyes han mostrado a los familiares de los fallecidos y heridos en el accidente ferroviario de Adamuz el «cariño» de todo un país conmocionado por la tragedia.
A las puertas del Hospital Reina Sofía de Córdoba, que ha concentrado el grueso de los heridos del siniestro del domingo, Felipe VI ha explicado que han querido visitar a los afectados para «apoyarles y darles cariño» desde «el máximo respeto» y con la «voluntad de transmitirles el cariño de todo el país».
«Ha sido un impacto muy, muy fuerte», ha añadido el rey, y «no solo para los afectados», sino también «para Córdoba, para Andalucía, para Huelva y en todos lados», por lo que ha trasladado su «cariño» y «solidaridad» a todos ellos.