La consejera de Economía advierte que Madrid utilizará «todos los recursos legales» para impedir un sistema de financiación que considera perjudicial para los madrileños
La Comunidad de Madrid ha acusado este viernes al Gobierno central de otorgar a la región la mitad de recursos que a Cataluña con el nuevo sistema de financiación autonómica anunciado por la ministra de Hacienda, un modelo que, según el Ejecutivo madrileño, servirá para «financiar la fiesta independentista».
Así lo ha denunciado la consejera de Economía, Rocío Albert, quien ha asegurado que el sistema pactado con los independentistas «está perjudicando a los madrileños», ya que «con los impuestos de los madrileños se va a tener que aportar más recursos para financiar toda esta fiesta independentista». Según ha afirmado, «los madrileños van a tener la mitad de los recursos que tienen los catalanes para poder hacer frente a todos los gastos de los servicios públicos».
Albert ha comparado la situación con acuerdos anteriores y ha señalado que «esto es lo de siempre, como el Día de la Marmota, ya lo hemos visto». En este sentido, ha recordado que «ocurrió exactamente lo mismo con la condonación, que era un acuerdo que tenían con ERC, y luego, para que el resto de las comunidades autónomas no nos quejáramos, nos dieron a nosotros las migajas».
La consejera ha cargado duramente contra la ministra de Hacienda, a la que ha acusado de estar «a las órdenes de su amo» y de actuar para que este «para seguir alquilando unos días más para dormir en La Moncloa, tenga que seguir cumpliendo con el independentismo».
Desde la Comunidad de Madrid, ha advertido, «no vamos a permitir de ninguna manera —y vamos a utilizar todos los recursos legales— que a los madrileños se les dé menos recursos para los servicios públicos que a cualquier otro español». En este sentido, ha añadido que «no vamos a permitir que ningún español tenga menos recursos para los servicios públicos que los que tiene un español independentista, porque es una vergüenza».
Por último, Albert ha restado viabilidad al nuevo modelo al asegurar que «esto son todo fuegos de artificio», ya que «esto tiene que pasar por el Congreso y tiene que ser aprobado». A su juicio, el Gobierno «sabe de sobra que no tiene los apoyos para aprobar los Presupuestos» y que «tampoco los tiene para modificar una ley orgánica tan importante como la LOFCA».