Los trabajadores denuncian recortes de personal, falta de cobertura de bajas y la retirada de una moto de reparto
Los empleados de Correos destinados en la oficina de Marchamalo (Guadalajara) han iniciado una huelga indefinida en protesta por los recortes de personal en la plantilla de reparto y el empeoramiento de sus condiciones laborales. La situación se ha agravado tras la retirada de una moto de reparto, lo que obligará a los carteros a recorrer hasta 16 kilómetros diarios a pie para entregar los envíos.
Según ha informado CCOO en un comunicado, la movilización se convoca «en protesta por los tijeretazos en el personal de reparto, agravados por la no cobertura de las bajas por enfermedad, accidente o movilidad», una situación que, según el sindicato, se repite de forma habitual en esta unidad.
Las mismas fuentes señalan que «la gota que ha colmado el vaso es la eliminación de la plaza de reparto urbano motorizado que cubría una distancia de 16 kilómetros, inasumible para que los trabajadores puedan hacerla a pie», lo que incrementa de forma notable la carga de trabajo diaria.
CCOO apunta además que «es la pasividad de Correos la que ha llevado a convocar una huelga indefinida, que está siendo secundada por la mayoría de trabajadores de esta unidad de reparto, y cuyo objetivo es presionar a la empresa pública para que, de manera inmediata, tome medidas que permitan normalizar la prestación del servicio postal».
Coincidiendo con el inicio de la huelga, el pasado viernes por la mañana se celebró una concentración ante la Oficina de Correos de Marchamalo para visibilizar la situación de sobrecarga laboral que denuncian los carteros que prestan servicio en la zona.