El Ayuntamiento de Madrid ha autorizado desarrollar a la vez la urbanización y la edificación en este ámbito del distrito de Hortaleza
El Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Obras y Equipamientos, ha autorizado la ejecución simultánea de las obras de urbanización y edificación en la Solana de Valdebebas, el ámbito de más de un millón de metros cuadrados situado en el distrito de Hortaleza, entre la radial 2 y el municipio de Alcobendas, al oeste del Encinar de los Reyes. Los trabajos de urbanización comenzaron el pasado mes de enero y, tras la firma de esta autorización, las obras de construcción de los primeros edificios podrán iniciarse a lo largo de 2026.
El desarrollo contará con 1.393 viviendas, entre unifamiliares y colectivas, de las que 637 (el 46 %) dispondrán de algún tipo de protección. De ellas, el Ayuntamiento promoverá 422. En cuanto a la actividad comercial, se presentará en dos formatos: comercio de proximidad en las plantas bajas de los edificios residenciales situados en torno al eje central y dos parcelas de uso exclusivo comercial, una central para una superficie edificable de 5.000 m² y otra, al oeste, para 3.000 m².
Además, el proyecto destina 46.500 m² a redes públicas de servicios colectivos (equipamientos, servicios públicos y deportivos), 141.500 m² a viario local y 45.000 m² a vía pública principal. Todo ello se complementa con una reserva de 104.000 m² de suelo para usos dotacionales privados que den servicio a los vecinos de Madrid.
Más de una cuarta parte del ámbito serán zonas verdes. El proyecto de urbanización, financiado y ejecutado por la junta de compensación del ámbito con la supervisión del Área de Obras y Equipamientos, proyecta 292.000 m² de zonas verdes, preserva el arroyo de Valdebebas y sus vaguadas, prevé la ampliación y finalización del parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, diseña un nuevo trazado para la vereda de los toros —que se amplía de 18.300 m² a 27.000 m²— y recupera el antiguo mirador de La Solana como espacio de encuentro con vegetación y árboles.
Toda la intervención tiene como eje central el espacio público, potenciando la movilidad peatonal y ciclista, facilitando el acceso al transporte público, reduciendo el tráfico motorizado privado en los desplazamientos internos y evitando el tráfico de paso.
La Solana fue tierra de cultivo, parte de una amplia extensión de campos de labranza situados a una distancia accesible desde los núcleos de población próximos, pero hoy es un espacio vacante de 109 hectáreas sin uso agrícola entre el suelo urbanizado de La Moraleja y el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, que se pretende recuperar y poner en valor con esta actuación.