Cabanillas y Marchamalo unen fuerzas para frenar la plaga de conejos en el Corredor del Henares
Los alcaldes de ambos municipios se han reunido con APAG y representantes del sector agrario para coordinar medidas ante el aumento de la población de conejos y sus efectos en cultivos, carreteras y salud pública.
Los alcaldes de Cabanillas del Campo y Marchamalo, José García Salinas y Rafael Esteban, se han reunido en el límite entre los términos municipales de ambos municipios con el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos en Guadalajara (APAG), Juan José Laso, y con representantes de las asociaciones de agricultores y ganaderos de ambas localidades para planificar la estrategia que se seguirá desde ambas entidades locales con el fin de colaborar, en la medida de lo posible, en el control de la plaga de conejos que ya está incidiendo en la zona y que se prevé que se agrave con la llegada de la primavera.
La sobrepoblación de conejos conlleva problemas relacionados con los cultivos, pero también actúa como vector de propagación de parásitos y puede provocar daños estructurales en los taludes de carreteras y caminos.
Los ayuntamientos de Cabanillas del Campo y Marchamalo han decidido volver a unir fuerzas, aunque esta vez no será para concurrir a otra convocatoria de fondos europeos, sino para intentar controlar, en la medida de lo posible, el problema creciente que supone la sobrepoblación de conejos en el entorno del Corredor del Henares.
Para ello, los alcaldes de ambos municipios vienen manteniendo encuentros recientes con el presidente de APAG y su equipo de trabajo con el objetivo de buscar acciones, dentro de sus competencias locales, que contribuyan a reducir su presencia.
La población de conejos en los entornos periurbanos de ambos municipios no deja de crecer desde hace años y las campañas de extensión de la veda de caza no han resultado efectivas. Ambos términos municipales están cruzados en gran parte de su extensión por caminos y carreteras por las que transitan vehículos y personas, lo que impide la caza en sus proximidades.
Esta situación ha convertido las cunetas de las infraestructuras de comunicación en refugios donde los conejos construyen sus madrigueras, a salvo de depredadores y cazadores. A ello se suma la proximidad de campos de cultivo, que les proporcionan alimento fácil y ha contribuido a la multiplicación de su población.
Por este motivo, se han vuelto a reunir los representantes de las tres entidades junto con los presidentes de las asociaciones de agricultores y ganaderos de ambos municipios en uno de los caminos que comunican Marchamalo con Cabanillas, con el fin de determinar las acciones a emprender a corto plazo.
El alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban, ha señalado los problemas que los conejos causan «tanto en las cosechas como en las carreteras y en los caminos», además de actuar como «potenciadores de otras plagas, como las de garrapatas». Para reducirlas, ha explicado que ya se está actuando en las cunetas de los caminos para evitar la propagación de la vegetación donde estos parásitos proliferan, pasando de unos animales a otros y también a las personas.
Por su parte, el alcalde de Cabanillas del Campo, José García Salinas, ha señalado que estas consecuencias de la plaga de conejos «nos afectan también a nivel de salud pública», por lo que ambos municipios «nos hemos puesto de acuerdo para empezar a actuar en los caminos de los dos términos municipales de forma preventiva».
Para ello se contará con los medios propios de ambos ayuntamientos y con la colaboración de los agricultores. Además, cada uno de los alcaldes llevará al próximo pleno de su ayuntamiento un acuerdo en el que propondrán «la bonificación del 95 % del impuesto de construcciones y obras, el máximo que permite la ley, para facilitar que los agricultores puedan hacer el vallado de sus parcelas y así permitir el control de la plaga de conejos».
Por su parte, el presidente de APAG, Juan José Laso, ha subrayado que la zona del Corredor del Henares, y en especial estos dos municipios, «es un lugar de afección máxima de la plaga de conejos, no solo por la incidencia en los cultivos, sino también por los riesgos sobre la salud pública».
Laso también ha señalado que los trazados de carreteras y caminos, la presencia de polígonos industriales y arroyos hacen «muy difícil la caza del conejo». Por ello, ha dicho «agradecer muchísimo la solidaridad y el entendimiento con estos dos municipios que van a hacer lo imposible para intentar disminuir la población de conejos», al tiempo que ha reclamado la acción de la Consejería de Desarrollo Sostenible para avanzar en el control de la plaga.

