Madrid abre el primer centro de España para atender a hombres víctimas de agresión sexual

El recurso cumple su primer mes de funcionamiento y ofrece atención integral con una inversión anual de 410.000 euros.
La consejera Ana Dávila durante la visita al nuevo centro. COMUNIDAD DE MADRID
La consejera Ana Dávila durante la visita al nuevo centro. COMUNIDAD DE MADRID

La Comunidad de Madrid ha abierto en la capital el primer centro de España especializado en la atención a hombres víctimas de agresión sexual, un recurso pionero que cumple su primer mes de funcionamiento. La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado este martes a los profesionales de este dispositivo, en el que el Gobierno regional destinará una inversión anual de 410.000 euros.

El centro cuenta con un equipo multidisciplinar de ocho profesionales que ofrece atención integral desde distintos ámbitos: social, psicológico, sexológico, jurídico y educativo, tanto de forma individual como grupal. El recurso garantiza la privacidad y confidencialidad de los usuarios, adaptando la intervención a cada caso y en el primer mes ha atendido a 7 personas.

Los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid atienden cada año a una media de 100 hombres víctimas de violaciones y agresiones sexuales, en su mayoría en el contexto del chemsex, una práctica que presenta un crecimiento progresivo. Este dispositivo busca dar continuidad a la atención sanitaria y atender también a otros perfiles, como varones en situación de prostitución que han sufrido violencia sexual o en otros entornos como el laboral o penitenciario.

Asimismo, el centro prestará apoyo a personas que sufrieron abusos en la infancia o adolescencia y permitirá continuar los tratamientos iniciados en los recursos especializados en menores víctimas de estas situaciones.

Esta iniciativa forma parte de una respuesta coordinada a los problemas de salud asociados al chemsex, impulsada por la Dirección General de Salud Pública, en la que participan más de 40 profesionales de los ámbitos sanitario y social, junto a entidades y sociedades científicas.

El chemsex, entendido como el consumo de sustancias psicoactivas en contextos sexuales, especialmente en hombres que tienen sexo con hombres, ha aumentado en los últimos años y se asocia a riesgos como el VIH, otras infecciones de transmisión sexual, problemas de salud mental y adicciones.

Entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de 2025, 16.615 hombres con estos perfiles fueron atendidos en los Servicios de Salud Sexual y Pruebas Rápidas de VIH-ITS de la región. De ellos, 1.728, el 10,4 %, afirmaron practicar chemsex. Además, entre quienes no lo practican, el 32,2 %, aseguró haber mantenido relaciones sexuales tras consumir drogas en el último año.