Prisión permanente revisable para el cuidador que estranguló a un anciano en San Martín de Valdeiglesias y ocultó el cadáver en un bidón con cal

Fachada de la Audiencia Provincial de Madrid, en una imagen de archivo. TSJM
El condenado convivía con la víctima en San Martín de Valdeiglesias y se apropió de más de 96.000 euros tras asesinarla.

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a prisión permanente revisable a Jaime Enrique M. R. por el asesinato de Manuel López Borrajo, de 89 años, a quien cuidaba desde 2016 y con quien convivía en su domicilio de San Martín de Valdeiglesias. La sentencia, dictada tras el veredicto unánime del jurado, aprecia alevosía y la especial vulnerabilidad de la víctima por su edad y estado de salud.

Además, el tribunal le ha condenado a cinco años de prisión por apropiación indebida, al considerar probado que se apoderó de más de 96.000 euros de las cuentas bancarias del anciano tras causarle la muerte. La resolución impone también multa, inhabilitaciones y el comiso de 63.950 euros hallados durante el registro de su vivienda.

Los hechos se remontan al 12 de julio de 2023, cuando el acusado recogió al anciano en el Hospital Universitario Moncloa, donde había estado ingresado por una bronconeumonía. Durante el trayecto de regreso, ambos mantuvieron una discusión y, ya en el interior del vehículo, el acusado lo estranguló ejerciendo una fuerte presión sobre el cuello, según acreditaron los informes forenses.

El tribunal considera probado que el ataque fue súbito y sorpresivo, aprovechando la relación de confianza y la situación de extrema vulnerabilidad de la víctima, que tenía 89 años, movilidad reducida y precisaba ayuda constante. Esta circunstancia eliminó cualquier posibilidad real de defensa.

Tras causarle la muerte, el condenado trasladó el cadáver al domicilio que compartían y lo ocultó en un trastero, introduciéndolo en un bidón de plástico azul cubierto con cal para retrasar la descomposición. El cuerpo permaneció allí durante más de dos meses, hasta que el 19 de septiembre de 2023 lo trasladó en otro vehículo a una finca situada en Sotillo de la Adrada (Ávila), donde fue interceptado por la Guardia Civil.

En el momento de su detención, el acusado llegó a manifestar a los agentes que había hecho «cosas muy malas» y reconoció haber estrangulado al anciano tras una discusión. El cadáver fue hallado en posición fetal dentro del bidón.

La sentencia recoge también que, tras la muerte, el condenado realizó múltiples operaciones bancarias con las tarjetas de la víctima, incluyendo transferencias, retiradas de efectivo y otros cargos, aprovechando que conocía las claves de seguridad.

El tribunal concluye que el crimen constituye un delito de asesinato con alevosía, agravado por la especial vulnerabilidad de la víctima. El jurado rechazó por unanimidad la suspensión de la pena o la concesión de indulto. Contra la resolución cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.