Rivas derriba dos infraviviendas en la Cañada Real para evitar ocupaciones ilegales
El Ayuntamiento ha ejecutado el derribo en el sector 4 para evitar nuevas ocupaciones tras el realojo de familias y con varias sentencias judiciales firmes.
El Ayuntamiento de Rivas prcedió el jueves al derribo de dos infraviviendas situadas en el sector 4 de la Cañada Real, con el objetivo de impedir que vuelvan a ser ocupadas o revendidas de forma fraudulenta y evitar el denominado efecto llamada. El operativo, coordinado por la Oficina del Comisionado de Ciudad, contó con la intervención de Policía Local, Guardia Civil y personal de la Concejalía de Mantenimiento.
Dos de las familias que residían en estas construcciones habían solicitado su realojo en una vivienda digna conforme al Pacto Regional de la Cañada Real, y desde el pasado fin de semana ya viven en sus nuevos hogares. En la misma parcela permanecen otras dos familias que han renunciado al realojo y han optado por judicializar el proceso por la vía contenciosa. Según el Ayuntamiento, el primer ocupante de la parcela cobraba un alquiler fraudulento a las familias que ya han sido realojadas.
El Consistorio ha señalado que hasta la fecha ha ganado todos los procedimientos judiciales de disciplina urbanística en la zona, con varias sentencias firmes de derribo dictadas por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo. Los terrenos de la Cañada Real son de titularidad de la Comunidad de Madrid y están clasificados como suelo patrimonial no urbanizable de protección.
Desde la Oficina del Comisionado de Ciudad se ofrece la opción de acceso a una vivienda digna mediante realojo a las familias que cumplen los requisitos de vulnerabilidad y antigüedad establecidos en el pacto regional y en la normativa autonómica de vivienda social y de emergencia, en convenio con la AVS. Asimismo, se presta asesoramiento sobre alternativas habitacionales a quienes no reúnen las condiciones legales exigidas.
El Ayuntamiento también ha puesto en marcha un programa específico desde los Servicios Sociales municipales, con educadoras y trabajadoras sociales que acompañan a las familias durante el proceso de intervención y reinserción tras el realojo. Paralelamente, se mantiene una mesa de seguimiento vecinal con entidades y asociaciones de los sectores afectados para compartir información y coordinar las actuaciones en la Cañada Real.