El Jarama vuelve a inundar los chamizos ilegales de San Fernando de Henares
La crecida del río Jarama ha vuelto a inundar los chamizos situados en sus riberas a su paso por San Fernando de Henares, según denuncian los colectivos ecologistas de la Plataforma Ecologista Madrileña. Se trata, según estas organizaciones, del último núcleo ilegal de corrales y construcciones de este tipo que sobrevive en la Comunidad de Madrid, y ha sido necesario evacuar de urgencia estas instalaciones, como ya ocurrió con el temporal Filomena o con las crecidas registradas hace un año.
Los suelos ocupados en la ribera son «zonas inundables», espacios protegidos y de alto riesgo que no deberían estar ocupados por actividades y construcciones, según el comunicado. Los ecologistas aseguran que en San Fernando de Henares no se respeta la legislación ambiental ni las normas urbanísticas.
Desde hace seis años, el Ayuntamiento de San Fernando de Henares, la Consejería de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Tajo reciben denuncias por las ilegalidades detectadas en un tramo de unos 800 metros de ribera, donde se han parcelado terrenos para instalar construcciones permanentes, corrales y chamizos sin licencia ni autorización de los propietarios de los suelos, el propio Ayuntamiento y la CHT. Estas ocupaciones afectan también al ecosistema fluvial incluido en el Parque Regional del Sureste y en la Red Natura 2000.
Los colectivos sostienen que «el papel de las Administraciones durante estos años no puede ser más lamentable» y critican la actuación de cada una de ellas. En el caso del Ayuntamiento, señalan que es el encargado de garantizar la legalidad urbanística, pero consideran que es incapaz de impedir estas ocupaciones en suelos no urbanizables y en parcelas de su propiedad, donde incluso se han consolidado construcciones de obra. Aseguran que, pese a los expedientes e informes abiertos al menos desde abril de 2020, no se ha conseguido la retirada ni la recuperación de los suelos, lo que demuestra, a su juicio, una «lamentable incapacidad» para restaurar la legalidad.
Sobre la Consejería de Medio Ambiente, recuerdan que tiene competencias en la conservación de espacios protegidos como el Jarama en San Fernando, integrado en el Parque Regional del Sureste y la Red Natura 2000, pero sostienen que su actuación se limita a «rebotar» las denuncias y concluyen que «ni está ni se le espera».
En cuanto a la Confederación Hidrográfica del Tajo, institución encargada del dominio público hidráulico y de la inspección de las riberas, los colectivos señalan que su intervención se limita a imponer sanciones sin resolver la ocupación de los terrenos.
Los ecologistas añaden que algunos ocupantes han llegado a reclamar servicios como el suministro de agua potable. Según indican, estas parcelas se utilizan principalmente como espacios de ocio por vecinos de San Fernando de Henares y Coslada, lo que está generando abandono de residuos en el cauce del río.
Desde la Plataforma Ecologista Madrileña exigen respeto para los espacios protegidos y reclaman a las administraciones con competencias en el río, en el Parque Regional o en el suelo no urbanizable que hagan cumplir la normativa para evitar riesgos para personas y animales y poner fin a una de las últimas ocupaciones ilegales de suelos ribereños en la Comunidad de Madrid.