Detenido por estafar a ancianos en Torrejón con falsas urgencias hospitalarias y audios de hijos llorando
La Policía Nacional ha detenido a un hombre acusado de estafar a personas mayores mediante la técnica de la «urgencia hospitalaria», una modalidad delictiva en la que hacía creer a las víctimas que sus hijos estaban ingresados en estado grave y necesitaban costosos tratamientos médicos urgentes para evitar amputaciones o incluso la muerte.
La investigación ha permitido esclarecer hasta el momento 13 delitos de estafa cometidos en Torrejón de Ardoz y en los distritos madrileños de Carabanchel, Fuencarral-El Pardo y Usera-Villaverde, además de en las ciudades de Alicante y Murcia. No obstante, la Policía Nacional mantiene abierta la operación ante la posibilidad de que aparezcan nuevas víctimas en cualquier punto de España.
Según ha informado este miércoles la Policía, el detenido seleccionaba a personas de edad avanzada que vivían solas y en situación de vulnerabilidad, con edades comprendidas entre los 85 y más de 100 años de edad.
La investigación comenzó a principios de este año después de que los agentes tuvieran conocimiento de una denuncia presentada por una mujer que había recibido una llamada desde un número oculto. En ella, un supuesto médico le aseguraba que su hijo había sufrido un grave accidente y necesitaba ayuda urgente para salvarle la vida.
Durante la llamada, el estafador intercalaba audios en los que se escuchaba a un hombre llorando desesperadamente y pidiendo auxilio a su madre. Incluso llegaba a asegurar que se suicidaría si no atendían las peticiones del falso médico.
«¡Mamá! Ayúdame» era una de las frases que se escuchaban en las grabaciones utilizadas durante las llamadas, mientras algunas víctimas respondían angustiadas: «¡No llores, hijo, pero cómo no te voy a ayudar!».
El detenido explicaba a las víctimas que su familiar se encontraba en la mesa de operaciones y que necesitaba utilizar unos «clavos de oro» o «tornillos de oro» de un valor muy elevado para poder ser intervenido. Según les hacía creer, si no era operado inmediatamente podrían amputarle un miembro o incluso morir.
Aislaba a las víctimas durante horas para evitar que llamaran a sus familiares
El falso médico solicitaba además todos los números de teléfono de las víctimas para mantener las líneas ocupadas y aislarlas completamente de cualquier tipo de comunicación con el exterior.
Las pesquisas policiales permitieron comprobar que cuando las víctimas intentaban contactar con algún familiar para verificar lo ocurrido, el supuesto médico les insistía en que no hablaran con nadie alegando la «urgencia vital» en la que se encontraba su hijo o hija.
Las llamadas llegaron a prolongarse durante más de una hora y media y, en algunos casos, hasta cuatro o cinco horas, tiempo durante el cual las víctimas eran entretenidas con todo tipo de estratagemas para impedir cualquier contacto telefónico o social.
Finalmente, el arrestado pedía a las víctimas que introdujeran dinero y joyas en bolsas de plástico y las lanzaran por la ventana, donde supuestamente las recogería un miembro del equipo médico para trasladarlas directamente al hospital.
Cuando la arquitectura del inmueble no permitía hacerlo de esa forma, el implicado llegaba a acudir presencialmente a los domicilios completamente cubierto para no ser reconocido posteriormente.
Las víctimas llegaron a sufrir ataques de ansiedad y cuadros cardíacos
La Policía Nacional ha explicado que algunas víctimas, cuando finalmente conseguían hablar con sus familiares y descubrían que habían sido engañadas, llegaron a sufrir ataques de ansiedad e incluso cuadros clínicos cardíacos graves tras perder todos sus ahorros y joyas.
La investigación permitió descubrir que esta modalidad, considerada una variante más sofisticada de la conocida «estafa del hijo en apuros», estaba incrementándose exponencialmente en toda la geografía española.
La rápida actuación policial permitió crear un equipo operativo que logró localizar al ahora detenido después de que mantuviera contacto con una mujer mayor. El hombre inició entonces la huida a bordo de un patinete eléctrico realizando una conducción temeraria.
Tras averiguar la identidad de la víctima, los agentes desplegaron todos los recursos policiales disponibles para localizarla de inmediato. Finalmente, fue encontrada en un vehículo cuando se dirigía hacia el hospital de Toledo convencida de que allí se encontraba ingresada su hija gravemente herida.
El pasado 29 de abril se practicó una entrada y registro en el domicilio del arrestado, donde los agentes intervinieron joyas, teléfonos móviles, documentación relacionada con los hechos delictivos, prendas de ropa utilizadas durante las estafas y un coche de alta gama.
La investigación ha permitido esclarecer 13 delitos de estafa y el detenido ha pasado ya a disposición judicial acusado también de pertenencia a grupo criminal. No obstante, la Policía Nacional mantiene abierta la investigación por si aparecen nuevas víctimas y nuevos implicados en los hechos delictivos.
La Policía Nacional recomienda desconfiar de llamadas desde números ocultos y no facilitar ningún tipo de información personal. También aconseja mantener la calma ante este tipo de situaciones, contactar directamente con familiares antes de entregar dinero o joyas y establecer preguntas personales cuya respuesta solo conozca el entorno cercano.
Además, recuerda que, en caso de sospecha o de haber sido víctima de cualquier delito, debe llamarse inmediatamente al 091 o acudir a dependencias policiales para denunciar los hechos.

