Las caceroladas llegan a la sede del PSOE y al chalet de Pablo Iglesias

Las protestas contra el Gobierno se han extendido por todos los barrios y principales municipios de Madrid y de España.

Unas 200 personas se manifestaron este sábado con una cacerolada frente a la sede nacional del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, para pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su gestión de la crisis del coronavirus.



Durante media hora los manifestantes recorrieron la calle para pedir libertad al Ejecutivo ante el estado de alarma que el presidente del Gobierno pretende prorrogar durante como mínimo un mes.



Los participantes pasearon sin aglomeraciones y guardando la distancia de seguridad, mientras que la Policía Municipal se limitó a cortar la calle y la Policía Nacional a blindar con furgones la sede socialista.



Por otro lado, un grupo de vecinos de Galapagar pasearon con banderas y cacerolas por la urbanización donde reside el vicepresidente del Gobierno y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.



Las caceroladas contra el Gobierno se han extendido por toda la Comunidad de Madrid y prácticamente por todos los barrios de la capital, unas desde los balcones y otras en la calle, como esta en la Plaza de Cervantes de Alcalá de Henares.



En un edificio del Paseo de la Castellana se desplegó una enorme pancarta con el rostro de Sánchez con los ojos tapados y el lema «Un buen gobierno obedece».



También se produjeron protestas en distintos puntos de España, empezando por las principales ciudades como Barcelona, Valencia, Toledo, Valladolid, Sevilla o Salamanca, entre otras. Y la calle Núñez de Balboa de Madrid volvió a ser un día más el epicentro de la rebelión contra el Gobierno, con gran presencia policial.