Abre el primer tramo del tercer carril de la M-607 entre Tres Cantos y Colmenar Viejo tras un año de obras

El nuevo carril entra en servicio en cuatro kilómetros mientras continúan los trabajos hasta 2027.

IMG_4075
Vista aérea de la M-607 con el nuevo tramo del tercer carril en servicio. COMUNIDAD DE MADRID

La Comunidad de Madrid ha abierto al tráfico el primer tramo del tercer carril de la M-607, un año después del inicio de las obras para ampliar la capacidad de esta vía entre Tres Cantos Norte y la variante sur de Colmenar Viejo. Al acto asistió este viernes la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, quien subrayó que «seguimos trabajando para que las carreteras madrileñas sean más seguras, estén mejor conservadas y ofrezcan mejores servicios».

La jefa del Ejecutivo autonómico aseguró que este tipo de infraestructuras contribuyen a que «lleguen la actividad y las oportunidades» a todos los municipios, permitiendo que «tengan vida, empleo, nuevas familias y proyectos de futuro en libertad».

La actuación se centra en una de las carreteras con mayor intensidad de tráfico de la región, junto a la M-501 y la M-45, por la que circulan más de 62.000 vehículos diarios. El objetivo es aliviar la congestión y reducir las retenciones en horas punta.

En esta fase ya está operativo el tramo ejecutado hasta la fecha, con el nuevo tercer carril en cuatro kilómetros entre los puntos kilométricos 23,1 y 25, en ambos sentidos. Los trabajos continuarán hasta el kilómetro 30,3, con previsión de finalización en el verano de 2027.

El proyecto cuenta con una inversión de 37,7 millones de euros y contempla la ampliación de casi 15 kilómetros de carretera, dando servicio a más de 246.000 vecinos de 13 municipios, entre ellos Tres Cantos, Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Soto del Real o Miraflores de la Sierra.

Las obras, con un plazo de ejecución de 24 meses, también afectan al carril ciclista que conecta Colmenar Viejo con Madrid, que permanecerá en servicio mediante desvíos provisionales durante toda la intervención.

Además, se incorporan mejoras de seguridad vial y un ecoducto o paso de fauna elevado, de 60 metros de ancho y 140 de largo, que permitirá a las especies cruzar la carretera sin riesgo. Será el primero de estas características en la Comunidad de Madrid y contribuirá a reducir los accidentes por atropello de animales.