Cae una banda georgiana que robaba casas en Madrid y Guadalajara y marcaba puertas con pegamento
La Policía Nacional ha detenido a 13 personas, ocho de las cuales han ingresado en prisión, en una operación contra un grupo criminal itinerante especializado en robos en viviendas.
La Policía Nacional, en colaboración con la Agregaduría de Interior de Georgia, ha desarticulado un grupo criminal itinerante especializado en robos con fuerza en viviendas de distintas ciudades españolas. La operación se ha saldado con 13 detenidos, de los que ocho han ingresado en prisión provisional.
La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 33 y la Fiscalía de Crimen Organizado de Madrid, comenzó en diciembre de 2025 tras detectarse la presencia de una célula criminal asentada en Torrevieja e integrada por ciudadanos georgianos presuntamente dedicados a cometer robos en domicilios.
Según ha informado este jueves la Policía Nacional, los investigados utilizaban una vivienda de Torrevieja como centro de operaciones desde el que organizaban desplazamientos y campañas delictivas por diferentes puntos del país.
El grupo alquilaba vehículos y utilizaba pequeños hostales rurales o viviendas vacacionales, principalmente en la provincia de Guadalajara, como lugares de apoyo y ocultación. Desde allí se desplazaban a ciudades como Madrid, Guadalajara, Valencia, Valladolid y Ciudad Real para cometer los robos, seleccionando sobre todo viviendas situadas en zonas céntricas.
Los agentes comprobaron que los delincuentes realizaban vigilancias previas para detectar cuándo las viviendas estaban vacías. Durante los periodos vacacionales colocaban hilos de pegamento en las puertas para comprobar si los moradores se encontraban fuera de casa. También hacían comprobaciones directas, como llamar a los timbres o vigilar los accesos a los edificios.
Una vez confirmaban la ausencia de residentes, accedían a las viviendas mediante técnicas especializadas y se llevaban principalmente joyas, relojes y dinero en efectivo.
La organización contaba con un reparto definido de funciones. Algunos integrantes se encargaban de seleccionar objetivos y otros asumían tareas de vigilancia, logística o alquiler de vehículos y alojamientos, mientras que otros ejecutaban directamente los robos.
La investigación también permitió descubrir una red de receptación vinculada al grupo. Los efectos sustraídos eran trasladados a dos joyerías situadas en Liria, en Valencia, y Madrid, donde las joyas eran fundidas o introducidas en el mercado ilícito.
Además, según la Policía Nacional, la organización servía como estructura de apoyo logístico para otros delincuentes procedentes del extranjero, facilitando su estancia temporal en España para cometer delitos.
La fase final de la operación se desarrolló el pasado mes de abril, cuando los investigados preparaban una nueva campaña delictiva. Los agentes detuvieron a cuatro personas en Madrid, cinco en Alicante, una en Valencia, una en Guadalajara y dos en Logroño.
Los arrestados pasaron a disposición judicial como presuntos responsables de delitos de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza, falsedad documental, receptación y resistencia y desobediencia.
Durante la operación se realizaron nueve registros en distintos puntos del territorio nacional. Los agentes intervinieron numerosas joyas, tres relojes de alta gama, tres lingotes de oro, material para fundiciones clandestinas, 6.000 euros en efectivo, herramientas para abrir viviendas, elementos utilizados para marcar puertas y ropa presuntamente usada durante los robos.
La investigación ha permitido esclarecer al menos 27 robos con fuerza cometidos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. La Policía Nacional mantiene abierta la operación para esclarecer nuevos hechos y devolver los objetos recuperados a sus propietarios.