Seis años de cárcel y expulsión de España por intentar matar a un policía tras quitarle la pistola en el Metro de Madrid
La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a seis años de prisión a un joven chileno por intentar matar a un agente de la Policía Nacional tras arrebatarle su arma reglamentaria durante una intervención en la estación de Metro de Gran Vía. El tribunal lo considera autor de un delito de homicidio agravado por constituir atentado contra agente de la autoridad en grado de tentativa.
La sentencia se ha dictado después de que el acusado mostrara su conformidad con la acusación del Ministerio Fiscal, lo que ha permitido una resolución de conformidad conforme a lo previsto en el artículo 787 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Los hechos se remontan al 30 de diciembre de 2024, cuando dos agentes de la Policía Nacional que realizaban labores de prevención de la delincuencia en la estación, vestidos de paisano, se acercaron al acusado y a otro individuo para proceder a su identificación y a un registro corporal.
Los policías se identificaron verbalmente como agentes y mostraron su placa y carné profesional. En ese momento, el procesado comenzó a comportarse de forma agresiva y a gritar a los viajeros que «le estaban intentando robar», con la intención de generar confusión. La maniobra permitió que el hombre que le acompañaba huyera del lugar, siendo perseguido por uno de los agentes.
Una vez separados, el acusado se quedó solo con el segundo policía. Entonces se giró bruscamente hacia él y se lanzó a agredirle, iniciándose un forcejeo durante el cual consiguió apoderarse de la pistola reglamentaria del agente.
Con el arma en su poder, el acusado encañonó al policía y, según la sentencia, con «decidida intención de acabar con su vida», apretó el gatillo apuntando hacia el tórax y el abdomen. El disparo no se produjo porque el arma tenía activado el seguro.
Al comprobar que no había disparado, manipuló la corredera de la pistola para intentar cargarla y volvió a accionar el gatillo apuntando nuevamente a zonas vitales del cuerpo del agente. De nuevo el arma no llegó a disparar por la acción del seguro.
En ese momento, el policía logró agarrar al acusado y hacer que el arma cayera al suelo. Tras un nuevo forcejeo consiguió reducirlo con la ayuda de vigilantes de seguridad del Metro y de su compañero, que regresó tras perseguir al otro individuo.
Como consecuencia del enfrentamiento, el agente sufrió una contusión en la rodilla izquierda y un esguince en el tobillo derecho. Las lesiones requirieron una primera asistencia facultativa y tardaron cinco días en curar, sin impedirle realizar sus actividades habituales ni dejar secuelas.
El acusado fue detenido ese mismo día, el 30 de diciembre de 2024, y permanece en prisión desde entonces. Su ingreso en prisión provisional fue ratificado el 1 de enero de 2025.
La Audiencia Provincial considera que el acusado dirigió el arma hacia zonas vitales del cuerpo del agente y accionó el gatillo en dos ocasiones, lo que revela una clara intención de acabar con su vida. El resultado mortal no se produjo únicamente por circunstancias ajenas a su voluntad, al estar activado el seguro del arma.
Por todo ello, el tribunal lo condena a seis años de prisión como autor de un delito de homicidio agravado en grado de tentativa. La sentencia también impone la pena accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Además, la Audiencia acuerda que la pena de prisión sea sustituida por la expulsión del territorio nacional una vez que el condenado haya cumplido las dos terceras partes de la condena, acceda al tercer grado penitenciario o le sea concedida la libertad condicional, al encontrarse en situación irregular en España y carecer de arraigo en el país.
La sentencia puede ser recurrida en apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.