El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias confirma que se están estudiando varios casos sospechosos en Madrid
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha señalado este miércoles que «no es probable que la viruela del mono vaya a generar una trasmisión importante», pero que «no se puede descartar». Por ello, ha indicado que hay que tener mucho cuidado y, en ese sentido, ha recalcado que están trabajando con todas las hipótesis posibles.
Así lo ha apuntado en declaraciones a los medios en Valencia, donde participa en la I Cumbre Internacional de Gestión de Pandemias. Simón ha subrayado que, hasta ahora, no se han detectado casos confirmados en España, mientras que sí que se han identificado en Reino Unido y en Portugal.
El Ministerio de Sanidad que dirige Carolina Darias ha lanzado una alerta sanitaria tras detectar en Madrid ocho casos sospechosos de viruela del mono. Los casos están pendientes de confirmación mediante pruebas genéticas que se llevan a cabo en el Centro Nacional de Microbiología (CNM), tal y como hemos contado aquí en MiraCorredor.
La alerta, lanzada el martes por la tarde, se produce después de que Portugal confirmara en el mismo día tres casos mediante pruebas PCR, y que tiene dos más pendientes de confirmación y otros 15 en investigación, y solo dos días después de que la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido informara de la existencia de un brote en el país que ha afectado a siete personas.
Simón ha explicado que la viruela de los monos es una enfermedad que, hasta ahora, se circunscribía a África y era una patología parecida a la viruela humana, que se erradicó al final de los años 70, y que se transmitió de los monos a humanos y que, en general, entre los humanos, tenía muy poca transmisión, muy baja.
De hecho, los brotes hasta hace pocos años «no tenían más de una segunda generación de transmisión, pero en los últimos sí que se han detectado de hasta de tercera y cuarta generación, que son brotes muy pequeños, autolimitados», ha explicado el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad.
Los últimos casos, ha añadido, están «asociados a grupos poblacionales muy concretos y se está investigando la causa y, sobre todo, lo que más interesa, el origen, que debería de ser algún caso proveniente de África», ha detallado el experto de Sanidad. Por tanto, ha precisado, «hay que estudiar los casos confirmados en el Reino Unidos y en Portugal y ver si se confirman los casos sospechosos de España».
En el caso del Reino Unido, todos los casos confirmados han sido diagnosticados en hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres. No se ha logrado identificar un vínculo epidemiológico entre la mayoría de los afectados, lo que muestra que hay varias cadenas de transmisión del virus no identificadas.
«Creemos que puede haber transmisión comunitaria de esta enfermedad e instamos especialmente a los hombres homosexuales y bisexuales a que estén atentos a cualquier erupción o lesión inusual y a que se pongan en contacto con un servicio de salud sexual sin demora», explicó Susan Hopkins, asesora de la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA por sus siglas en inglés).
El sistema de alertas sanitario español ha hecho un llamamiento a las comunidades para que notifiquen de forma urgente a los servicios de salud pública los pacientes con síntomas compatibles con la definición de caso compartida por las autoridades británicas a nivel internacional.
Esta enfermedad, causada por un virus de viruela transmitido de los animales a los humanos, se contagia por contacto con una persona infectada o con sus fluidos corporales, incluida la saliva. Sin embargo, según la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, el virus no se contagia fácilmente entre personas por lo que el riesgo para la población es bajo.
Suele aparecer en África, no se dispone de tratamiento para ella y se cura sola dentro de los 14 a 21 días. Sus síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, ganglios linfáticos inflamados, escalofríos y fatiga. Pueden aparecer erupciones cutáneas, a menudo en la cara, y extenderse a otras partes del cuerpo, incluidos los genitales, antes de pasar por varias etapas, formar costras y caer.
La enfermedad fue descubierta por primera vez en 1958, cuando ocurrieron dos brotes de una enfermedad similar a la viruela en colonias de monos mantenidos para labores de investigación. Por esta razón recibió el nombre de viruela del mono. El primer caso en humanos se dio en un niño de 9 meses y fue notificado en agosto de 1970 en Bokenda, una aldea de la República Democrática del Congo.