Dimite el número dos de la Policía tras la querella por violación de una agente destinada en Coslada

El director adjunto operativo del Cuerpo ha comunicado su renuncia tras la admisión a trámite de la denuncia por agresión sexual con penetración.

IMG_9939
El director adjunto operativo de la Policía, en una rueda de prensa durante la pandemia en Moncloa. POOL MONCLOA / JM CUADRADO

El director adjunto operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, ha presentado este martes su dimisión tras la admisión a trámite de la querella interpuesta por una agente destinada en Coslada por presunta violación.

Según han confirmado fuentes del Ministerio del Interior, el mando ha trasladado su decisión al departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska y la renuncia se hará efectiva en las próximas horas, poco después de conocerse la resolución judicial.

La querella fue presentada el pasado 9 de enero por una agente de la Policía Nacional por presunta agresión sexual con penetración, además de coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad. El Juzgado de Instancia número 8 de Madrid la admitió a trámite el 12 de febrero, ha citado a la víctima el 17 de marzo y ha ordenado la declaración del mando como querellado.

Según el relato incluido en la denuncia, los hechos habrían ocurrido el 23 de abril de 2025. En el documento se señala que ambos habían mantenido anteriormente «una relación de afectividad» caracterizada por una «asimetría de poder manifiesta».

Ese día, la agente se encontraba de servicio en Coslada cuando, según la querella, recibió varias llamadas del superior requiriendo su presencia inmediata. El escrito sostiene que el mando le ordenó acudir en un vehículo oficial hasta un restaurante y, posteriormente, trasladarlo hasta su domicilio.

Una vez allí, la denunciante asegura que el superior le pidió que subiera a la vivienda y que, tras una «intensa presión psicológica», accedió. En el interior del piso, según la querella, el mando habría desplegado «una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental».

Así, mostró «insistencia en la práctica de actos sexuales» que la víctima rechazó. Pero el DAO, según la denunciante, «de forma insistente toca con su mano en la vagina a la víctima, le introduce los dedos y comienza a masturbarla, mientras exclama que le bese». Algo que repitió posteriormente «mientras con su otra mano, cogía la mano de la víctima y se la llevaba a su miembro erecto para que le tocara».

Tras los hechos, la denunciante sostiene que su superior trató de «minimizar la gravedad» de lo ocurrido, impedir que presentara denuncia y ofrecerle compensaciones laborales a cambio de silencio.

Tras conocerse la denuncia, el Partido Popular ha apuntado directamente al ministro Fernando Grande-Marlaska, al que exige explicaciones.

Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, se ha preguntado: «Si el jefe de la Policía de nuestro país está acusado de abusos sexuales y el Gobierno le ratificó no hace mucho tiempo, ¿qué más puede pasar en nuestro país? Esto es lo que nos preguntamos todos. ¿Qué más puede ocurrir que la persona que tiene la obligación de perseguir delitos cometa delitos de forma in fraganti y con compañeras de trabajo?», al tiempo que ha sostenido que con el actual Ejecutivo «España se cae a pedazos».