Madrid reduce el caudal de los ríos a la mitad mientras sigue la alerta en el Jarama entre San Fernando y Mejorada
La Confederación Hidrográfica del Tajo mantiene la alerta roja en el río Jarama a su paso por la estación de Mejorada-San Fernando, según ha informado la Delegación del Gobierno. El nivel máximo de riesgo también continúa activo en otros puntos de control del Jarama y del Alberche dentro de la Comunidad de Madrid.
En concreto, el nivel rojo sigue en el Jarama en las estaciones de Puente Titulcia, Mejorada-San Fernando y Algete, así como en el río Alberche a la altura de Aldea del Fresno. Desde la Delegación del Gobierno se ha pedido «precaución máxima», evitar acercarse a los cauces y respetar en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.
Por su parte, el río Henares ha vuelto a situarse en umbral naranja, según los datos de control hidrológico disponibles. A pesar de esta evolución favorable, se mantienen las limitaciones de acceso a las zonas del entorno fluvial en Guadalajara, así como la vigilancia en Alcalá y Torrejón hasta que el caudal descienda de forma estable al umbral amarillo.
Las previsiones meteorológicas para las próximas horas son favorables, ya que no se esperan precipitaciones significativas que puedan alterar la tendencia descendente del Henares. Tampoco se prevén desembalses que puedan afectar al nivel del río, mientras los ayuntamientos de Mejorada y San Fernando mantienen activados sus dispositivos de control y vigilancia.
En este contexto, la Comunidad de Madrid ha destacado que la gestión de sus embalses ha permitido reducir el caudal de los ríos casi a la mitad durante las recientes crecidas provocadas por las lluvias. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha visitado hoy el embalse de El Atazar, donde ha informado de la labor preventiva realizada por Canal de Isabel II en las 13 presas que gestiona en la región.
Según ha explicado, el día de mayor regulación de los cauces fue el pasado 10 de febrero, cuando se alcanzó un caudal medio de casi 400 metros cúbicos por segundo, el octavo mayor de la serie histórica. Sin embargo, «gracias a la anticipación de la empresa pública mediante desembalses controlados, se ha podido rebajar el caudal medio a 205 m3/s aguas abajo de las presas», ha asegurado Novillo.
El embalse de El Atazar es la mayor infraestructura hidráulica de este tipo en la región y la última de las cinco que regulan el río Lozoya. Actualmente está liberando 50 m3/s por su desagüe intermedio, unas maniobras habituales en esta época para afrontar el aumento del caudal por lluvias y deshielo.
Para ello, los embalses deben mantener cada mes un espacio libre que permita recibir y regular las posibles crecidas con seguridad, el conocido como volumen de resguardo. Las presas están consideradas infraestructuras estratégicas y cuentan con vigilancia las 24 horas durante todo el año, tanto tecnológica como, en el caso de El Atazar, también física.
En la actualidad, con los embalses por encima del 86 % de su capacidad total, 10 de las 13 presas están aliviando agua por motivos de seguridad hidrológica. De este modo, cumplen una doble función: almacenar recursos para el abastecimiento y regular los ríos para proteger a personas, bienes y ecosistemas frente a posibles inundaciones.